Depresión

La depresión es una enfermedad compleja del sistema nervioso central que se presenta en forma de episodios, impactando de manera negativa en la vida y la productividad del ser humano que la padece y de sus familiares.

Mujer cabizbaja

Esta patología tiende a complicarse y a cronificarse si no es diagnosticada y tratada adecuadamente durante el tiempo necesario. Por consiguiente, pueden surgir problemas laborales, familiares y sociales.1 Su origen es multicausal, en el cual los factores genéticos y ambientales juegan un papel determinante.2

Síntomas

Un episodio depresivo se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas, durante al menos dos semanas. Además, las personas con depresión suelen presentar varios de los siguientes síntomas: pérdida de energía, cambios en el apetito, necesidad de dormir más o menos de lo normal, ansiedad, disminución de la concentración, indecisión, inquietud, sentimiento de inutilidad, culpabilidad o desesperanza, y pensamientos de autolesión o suicidio.1,2

Estadísticas

La depresión es descrita por la OMS como la enfermedad con mayor carga global en el grupo de los trastornos mentales, neurológicos y por consumo de sustancias. Además, es considerada como una de las patologías más incapacitantes a nivel mundial, y en su tipología grave está considerada en la misma categoría incapacitante que el cáncer terminal. La OMS predice que será la primera causa de carga de enfermedad global en el año 2030.3,4

La depresión puede aparecer en personas de cualquier sexo, origen y edad. Suele manifestarse entre los 20 y los 25 años y la prevalencia estimada puede diferir, pero en la mayoría de países, entre un 8 y un 12% de las personas la sufrirán a lo largo de su vida.4

Según un estudio reciente, el 65% de las personas afectadas están gravemente discapacitadas.4 A pesar de ello, muchas personas con depresión continúan sin ser tratadas.

Diagnóstico y tratamiento

Es muy importante que las personas que presenten síntomas de depresión soliciten consejo profesional.

El médico puede diagnosticar una depresión interrogando al paciente sobre sus síntomas, vida diaria y antecedentes familiares. También se puede practicar una exploración física para excluir otras patologías. Una vez realizado el diagnóstico, normalmente se recomienda una combinación de diferentes terapias, que incluyen medicación, apoyo social, ejercicio y técnicas de autoayuda. El papel de amigos y familiares es clave durante el tratamiento.

10 preguntas clave sobre la depresión

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