1915-1925

Los inicios

1915-1925

El 14 de Agosto de 1915, Hans Lundbeck fundó una empresa en Copenhague, Dinamarca. Su primera empleada, una joven ganadora de sucesivos campeonatos de mecanografía en Dinamarca, se convirtió más tarde en su esposa y en la fundadora de la Fundación Lundbeck.

La empresa comerciaba con toda clase de productos, desde maquinaria, galletas, confitería, edulcorantes, equipos de cine y cámaras, hasta papel fotográfico y de aluminio, además de alquilar aspiradoras.

Hans Lundbeck (1885-1943).

Grete Lundbeck (1900-1965).

En 1924 se contrató a Eduard Goldschmidt, quien aportó a la empresa su experiencia en las industrias química y farmacéutica, además de traer consigo una serie de nuevos contratos de representación de productos farmacéuticos, como supositorios y analgésicos. También se agregaron colonias y cremas a la gama de productos, y la empresa adquirió su primera prensa de comprimidos.

Eduard Goldschmidt (1901-1950).

¿Sabías qué…?

Las víctimas de la Primera Guerra Mundial supusieron una oportunidad, aunque indeseada, de investigación sin precedentes para los neurólogos. Mediante la observación de las disfunciones físicas y psicológicas causadas por las heridas de guerra, los neurólogos pudieron relacionar subdivisiones de nuestro sistema nervioso central con habilidades específicas. En 1917, Julius Wagner Ritter von Jauregg describió la primera solución terapéutica en psiquiatría cuando descubrió el tratamiento de la demencia paralítica mediante la inoculación del parásito causante de la malaria. En 1920, Otto Loewi llevó a cabo el primer experimento que demostró que la transmisión nerviosa se basa en un proceso químico. En 1922, se empezó a tratar a los pacientes con esquizofrenia con l Somnifen-Dauerschlaf. Los pacientes recibían altas dosis de Somnifen (un barbitúrico), lo que les hacía dormir todo el día durante dos o tres semanas consecutivas.

Nuestras instalaciones de producción

1926-1935

Durante los primeros años, el negocio funcionaba como una sociedad comercial, pero a partir de mediados de los años veinte, se incorporaron todo tipo de productos farmacéuticos a su cartera.

En 1933, Lundbeck vendió productos químicos por valor de 42.000 DKK, mientras otros productos de su cartera fueron perdiendo importancia.

En los años treinta, Lundbeck inició su propia producción y envasado de productos farmacéuticos en Dinamarca. El volumen creciente de producción generó la necesidad de más espacio y más empleados. Lundbeck se embarcó en un proceso de expansión.

En 1927, Lundbeck se trasladó a un edificio más nuevo y más grande en el centro de Copenhague.

¿Sabías qué…?

En 1929, Hans Berger presentó el primer electroencefalógrafo (EEG) para humanos, un instrumento para medir y registrar la actividad eléctrica del cerebro. El invento de Berger se utiliza actualmente de forma habitual como prueba diagnóstica en neurología y psiquiatría, y como herramienta común en la investigación del cerebro. En 1933, Manfred Sakel comunicó sus primeros hallazgos experimentales tras probar la eficacia del choque insulínico en pacientes esquizofrénicos en Berlín, Alemania. Por aquel entonces se estaban desarrollando tratamientos somáticos para la enfermedad mental, como la terapia electroconvulsiva y la psicocirugía, los cuales se basaban en el modelo biológico de la enfermedad mental, que presupone que ésta es el resultado de un desequilibrio biológico en el organismo y que puede compararse con las enfermedades físicas. Durante los años treinta, Wilder Penfield, junto con su colega Herbert Jasper, inventó el procedimiento de Montreal, con el que trataba a pacientes con epilepsia grave por medio de la destrucción de las células nerviosas en las zonas del cerebro en que se originaban las convulsiones. Antes de la intervención, Penfield estimulaba el cerebro con sondas eléctricas mientras los pacientes se encontraban conscientes en la mesa de operaciones (únicamente bajo anestesia local), y observaba sus respuestas. De este modo, era capaz de abordar con mayor precisión las áreas responsables del cerebro, reduciendo así los efectos secundarios de la intervención. Este procedimiento se sigue utilizando con éxito hoy en día.

El primer producto original

1936-1945

En 1937, Lundbeck contrató a su primer empleado científico, el farmacéutico Oluf Hübner, quien trajo consigo nuevos productos farmacéuticos y entabló las primeras conversaciones de Lundbeck con médicos.

En 1937, en colaboración con el Instituto Biológico de la Fundación Carlsberg, Lundbeck desarrolló su primer medicamento original, denominado Epicutan®, para la cicatrización de heridas. El éxito de Epicutan® dió a Lundbeck ambiciones internacionales y confianza para buscar constantemente nuevas oportunidades de investigación, un motor impulsor que todavía hoy caracteriza a la empresa. Para garantizar una capacidad de producción suficiente, la empresa se trasladó en 1939 al barrio de Valby, en las afueras de Copenhague, donde todavía hoy se encuentra la sede central de Lundbeck. Bajo la dirección de Oluf Hübner, Lundbeck inauguró las primeras instalaciones de investigación química, creando las condiciones necesarias para el desarrollo de Lucosil®, un producto para el tratamiento de las infecciones de orina. En ese momento, el número de empleados ascendía a 45.

P.V. Petersen (1920-1988).

Planta de producción, Ottiliavej 7, Valby, Dinamarca.

Hans Lundbeck falleció en 1943 y se contrató a Poul Viggo Petersen para fomentar la investigación farmacéutica en lundbeck. En 1946, P.V. Petersen viajó a Alemania y de vuelta trajo consigo un compuesto que en Lundbeck se acabó de perfeccionar hasta obtener Ketogan®, que era casi el doble de potente que la morfina. Las ventas de Ketogan® condujeron a Lundbeck a otro período de fuerte crecimiento, en el que los mercados internacionales seguían siendo más importantes que los locales.

¿Sabías qué…?

En 1935, Egas Moniz, un neurólogo portugués, llevó a cabo la primera lobotomía en el mundo. En los años que siguieron, Walter Freeman y James W. Watts realizaron las primeras lobotomías en Estados Unidos. La finalidad de esta intervención era mantener tranquilos a los pacientes violentos o emocionales incontrolables y, en un primer momento, demostró tener éxito. No obstante, además de una tasa de mortalidad del 25%, las lobotomías dieron lugar a pacientes incapaces de controlar sus impulsos, que se mostraban extrañamente quietos y tranquilos y/o que presentaban una ausencia total de sentimientos. El uso de esta práctica disminuyó con la llegada de los fármacos psicoactivos. En 1949, Egas Moniz recibió el Premio Nobel por su trabajo. En 1936, los médicos italianos Ugo Cerletti y Lucio Bini administraron la primera terapia de choque utilizando electricidad a un paciente esquizofrénico, y obtuvieron resultados satisfactorios. Este tratamiento pronto se generalizó y se utilizó con mayor frecuencia en Estados Unidos y Europa. A pesar de antiguos casos de abuso, este tratamiento se sigue utilizando con éxito hoy en día, aunque con modificaciones considerables. En 1937, H. Houston Merritt y Tracy J. Putnam describieron sus resultados destacados con el uso de la fenitoína para tratar crisis importantes de ausencia o psíquicas equivalentes (epilepsia).

Intensificación de la investigación neurocientífica

1946-1955

Durante los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, Lundbeck intensificó su investigación, sentando los cimientos para los fármacos que más tarde harían Lundbeck mundialmente famosa.

Al comienzo de los años cincuenta, Lundbeck contaba con 180 empleados.

Lundbeck contrató a su propio investigador en microbiología, Ladislaus Szabo, quien ayudó a desarrollar los primeros antibióticos de la compañía, Tyrosolvin y Tyrosolvetter, a principios de la década de 1950. La cartera de antibióticos de Lundbeck situó a la empresa en una posición sólida en Estados Unidos y otros mercados internacionales.

En 1954, Grete Lundbeck, la viuda del fundador de Lundbeck, Hans Lundbeck, puso en marcha la Fundación Lundbeck con el objetivo de asegurar y expandir el negocio, además de proporcionar apoyo económico principalmente para fines científicos y para la lucha contra enfermedades. En 1954, Lundbeck dio sus primeros pasos en el campo de los tratamientos psiquiátricos con una licencia para comercializar Lacumin®, un producto fabricado por la compañía farmacéutica alemana Chemishe Fabrik Promonta. Desafortunadamente, el producto nunca logró grandes ventas, pero despertó el interés de Lundbeck por la fabricación de medicamentos para el tratamiento de enfermedades psiquiátricas.

En 1954, Lundbeck dio sus primeros pasos en el campo de los tratamientos psiquiátricos con una licencia para comercializar Lacumin®, un producto fabricado por la compañía farmacéutica alemana Chemishe Fabrik Promonta.

En 1950, Lundbeck se constituyó como sociedad anónima, con un capital social de 1 millón de coronas danesas.

¿Sabías qué…?

Walter Rudolf Hess, un fisiólogo suizo, ganó el Premio Nobel en 1949 por cartografiar las áreas del cerebro implicadas en el control de órganos internos. Hess utilizó técnicas de estimulación cerebral desarrolladas a finales de los años veinte, en las que se utilizaban electrodos para estimular regiones anatómicas bien definidas en el cerebro. Esto le permitió asociar regiones del cerebro a respuestas fisiológicas específicas. Mediante la estimulación del hipotálamo podía inducir conductas que iban desde la excitación hasta la apatía, en función de la región estimulada. También en 1949, el psiquiatra australiano J.F.J. Cade introdujo el litio como psicofármaco, con lo que se inició la era de la psicofarmacología. En los años cincuenta, se lanzaron una serie de exitosos antipsicóticos que no curaban la psicosis pero eran capaces de controlar sus síntomas. En 1952, el fármaco clorpromazina (comúnmente conocida como Torazina), descubierto en Francia, se presentó como el primer antipsicótico.

El primer antipsicótico

1956-1965

En 1959, Lundbeck lanzó Truxal®, uno de los primeros antipsicóticos en el mundo, que de los años sesenta a los años setenta se convirtió en el producto más vendido de Lundbeck. Con ello, para Lundbeck empezó una nueva era en antipsicóticos.

El éxito de Truxal® para el tratamiento de la esquizofrenia aumentó la necesidad de una mejor capacidad de producción. En 1961, Lundbeck compró una antigua lecherí en Lumsås, Dinamarca, y pronto comenzó la producción de compuestos activas.

Hombres trabajando en el edificio de Lumsås.

Centro de Valby – entrada principal antes de 1964.

A principios de los sesenta, Lundbeck lanzó el antidepresivo Saroten®. Esto despertó el interés de Lundbeck por los antidepresivos que, más tarde, daría lugar al descubrimiento de citalopram y el desarrollo de Cipramil®.

¿Sabías qué…?

A finales de los años cincuenta, la imipramina fue el primer antidepresivo tricíclico en ser sintetizado. En septiembre de 1958, en el primer Congreso Internacional de Neurofarmacología, celebrado en Roma, Italia, el Dr. Freyhan, de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, fue uno de los primeros médicos en exponer los efectos de la imipramina en un grupo de 46 pacientes, la mayoría de los cuales habían recibido el diagnóstico de “psicosis depresiva”. Para dicho estudio lo pacientes se seleccionaron basándose en síntomas como la apatía depresiva, el retraso motor y los sentimientos de desesperación y desesperanza.

Crecimiento global

1966-1975

Entre 1960 y 1970, el número de empleados se duplicó hasta alcanzar los 680, de los cuales aproximadamente 100 trabajaban en el extranjero. Lundbeck comenzaba a ser una empresa internacional. La compañía abrió nuevas oficinas en Nueva York y París, y en 1972, Lundbeck Ltd. se estableció en Luton, Reino Unido.

Olaf Hübber, impulsor del progreso continuado de Lundbeck en investigación y desarrollo durante más de 30 años.

Olaf Hübner, el impulsor del progreso continuado de Lundbeck en el área de investigación y desarrollo, expandió en los años 60 las actividades exteriores de la compañía, cuando tras de un viaje a Canadá y EE. UU., pasó por Japón para entablar relaciones en ambientes científicos y empresas farmacéuticas japonesas.

Como resultado de los sólidos contactos que Olaf Hübner estableció en Japón y con el propósito de promocionar los productos de Lundbeck y obtener licencias de nuevos compuestos, Lundbeck abrió su primera oficina en Tokio en el año 1969.

La empresa abrió nuevas oficinas en Nueva York y París y, en 1972, se fundó Lundbeck Ltd. en Luton, Reino Unido.

En 1971, un 80 % de las ventas de Lundbeck se generaban en el extranjero. El año financiero siguiente, el volumen de exportaciones se dobló.

¿Sabías qué…?

Durante los años setenta, el desarrollo de nuevas tecnologías de obtención de imágenes permitió de repente a médicos e investigadores tener una visión más detallada del cerebro sin necesidad de abrir el cráneo. En 1972, G. N. Hounsfield de EMI Limited en Londres, Inglaterra, fabricó el primer prototipo aplicable de tomografía axial computarizada (TAC). El médico y científico estadounidense Raymond Damadian ideó el primer equipo de resonancia magnética nuclear (RM) del mundo, mientras investigaba las propiedades analíticas de la resonancia magnética. En 1974, M. E. Phelps, E. J. Hoffman y M. M. Ter Pogossian desarrollaron el primer escáner de tomografía por emisión de positrones (TEP), un aparato que proporcionaba información visual sobre la actividad del cerebro. Los médicos utilizan las TEP para monitorizar parámetros como el flujo sanguíneo y el uso de oxígeno en el cerebro.

Centrados exclusivamente en las enfermedades cerebrales

1976-1985

Tras 60 años de crecimiento y desarrollo basados en una amplia variedad de productos, a finales de los años setenta, Lundbeck decidió cerrar progresivamente sus oficinas comerciales y departamentos de cosmética y centrarse en el desarrollo y la comercialización de productos farmacéuticos.

A finales de la década de los ochenta, Lundbeck intensificó aún más su estrategia de negocio. En el futuro, Lundbeck dedicaría sus esfuerzos a la investigación, el desarrollo, la fabricación y la comercialización de productos farmacéuticos para el tratamiento de las enfermedades del cerebro.

En los años ochenta, Lundbeck empezó a centrarse en consolidar su posición en el SNC (sistema central nervioso).

Cipramil® en 70 países

1986-1995

En la década de los noventa, Lundbeck se expandió rápidamente, gracias al éxito de Cipramil®, que se aprobó en más de de 70 países para el tratamiento de la depresión y la ansiedad.

Klaus Bøgesø y el equipo que desarrolló escitalopram.

En el 75º aniversario de Lundbeck en 1990, los ingresos ascendieron a 500 millones de coronas danesas y se habían abierto 8 filiales. La compañía contaba con 739 empleados, 189 de los cuales en el extranjero.

La molécula de escitalopram.

¿Sabías qué…?

A principios de los noventa, el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, denominó este período como la “década del cerebro”, lo que pone de manifiesto la importancia política que empezaban a tener las enfermedades relacionadas con el cerebro. En 1993, se identificó el gen responsable de la enfermedad de Huntington. En 1994, Alfred G. Gilman y Martin Rodbell compartieron el Premio Nobel por su descubrimiento, en las células humanas, del grupo de proteínas conocidas como receptores acoplados a la proteína G (GPCR) y su función en la transducción de señales. Debido a su relevancia fisiológica y fisiopatológica, los GPCR se convertirían en dianas muy eficaces para gran parte de los medicamentos modernos. En 1995, el Dr. John R. Marler y cols. Llevaron a cabo la primera intervención eficaz de un ictus en curso.

Cipralex® hizo crecer el negocio de Lundbeck

1996-2005

Para garantizar la continuidad de su éxito, Lundbeck intensificó sus actividades de investigación e inició la adquisición de licencias de fármacos de otras compañías farmacéuticas. Esto le permitió poder lanzar nuevos fármacos con el fin de reemplazar a los medicamentos cuyas patentes expiraban.

La empresa de Hans Lundbeck finalmente alcanzó la mayoría de edad cuando sus acciones comenzaron a cotizar en la Bolsa de Copenhague (KFX), en junio de 1999, lo que dio acceso a Lundbeck a nuevo capital en caso de querer comprar más filiales, de las cuales ya tenía 30 en el año 2000. La empresa se hizo más visible, se otorgó más responsabilidad a la Dirección y se implementó un nuevo sistema de bonificación para los empleados con acciones. En 2002 Lundbeck lanzó Cipralex®, que se comercializó en alrededor de 100 países, y su éxito fue tal que llegó a representar la mayor parte de la cuota de mercado de Lundbeck.

En 1997, Lundbeck fundó el Instituto Lundbeck para contribuir a reducir la carga global de las enfermedades cerebrales mediante la formación de profesionales sanitarios en todo el mundo.

Recepción celebrada el día del acceso a la Bolsa de Copenhague (KFX), en 1999.

En 2003, Lundbeck adquirió la empresa de investigación Synaptic, con cede en Estados Unidos, estableciendo así una unidad de investigación que actuaría como cabeza de puente en dicho país. El interés por ampliar los conocimientos sobre el grupo de receptores acoplados a proteína G fue uno de los motivos de la adquisición de Synaptic, que estaba especializada en esta área.

Trayectoria de crecimiento estratégico

2006-2015

En 2008, Lundbeck se embarcó en un nuevo viaje de crecimiento estratégico, pasando de ser una empresa principalmente europea a convertirse en una multinacional al expandirse a nuevos mercados internacionales.

A finales de 2013, Lundbeck contaba con unos 6.000 empleados en 57 países.

En 2009, Lundbeck adquirió Ovation Pharmaceuticals, Inc., lo que le permitió establecer su propia plataforma comercial en Estados Unidos, el mayor mercado farmacéutico del mundo. Lundbeck también adquirió Elaiapharm en Francia, con lo que aumentó su capacidad de producción. Además, en estados Unidos se lanzó Sabril® para el tratamiento de la epilepsia.

En 2013, Abilify Maintena® se lanzó en Estados Unidos para el tratamiento de la esquizofrenia.

En 2011, Lundbeck lanzó Sycrest® para el tratamiento del trastorno bipolar. Además, se creó un nuevo centro de investigación en China, y se formalizó un acuerdo histórico con la japonesa Otsuka Pharmaceutical Co., Ltd. con el fin de desarrollar medicamentos innovadores para tratar trastornos psiquiátricos. Con el lanzamiento de Onfi®, los pacientes de Estados Unidos con síndrome de Lennox-Gastaut tuvieron acceso a una nueva opción terapéutica. En 2013, Lundbeck dio sus primeros pasos en una nueva área con el lanzamiento Selincro® en Europa para el tratamiento de la dependencia del alcohol.

En 2014, se lanzó Brintellix® en Estados Unidos y en algunos mercados europeos e internacionales para el tratamiento de la depresión.

En 2014, Lundbeck expandió su presencia en el mercado de Estados Unidos con la adquisición de Chelsea Therapeutics y el compuesto Northera® para el tratamiento de hipotensión ortostática neurogénica (HON) sintomática. Si bien Lundbeck tardó 75 años en lograr el medio billón de coronas danesas, en los 25 años siguientes, la empresa multiplicó por 30 su crecimiento y en 2015, el año de su centenario, espera obtener unos ingresos de 13.5 billones de coronas danesas.

¿Sabías qué…?

En 2013, Ernst Bamberg y cols. ganaron el “Brain Prize” de la Fundación Europea Grete Lundbeck para la Investigación del Cerebro, por su descubrimiento y perfeccionamiento de la optogenética. Esta técnica revolucionaria permite activar o desactivar mediante la luz poblaciones específicas de neuronas genéticamente modificadas, lo que permite no solo determinar las características del circuito neuronal normal y anormal, sino también desarrollar nuevos enfoques para el tratamiento de las enfermedades del cerebro.

Hitos en el desarrollo de productos

Durante el último siglo, Lundbeck se ha dedicado a la investigación, el desarrollo, la producción, el marketing y la comercialización de productos farmacéuticos en todo el mundo. En la actualidad, nuestros principales productos tratan a pacientes que padecen depresión/ansiedad, esquizofrenia, dependencia del alcohol, trastorno bipolar I, epilepsia, enfermedades de Huntington, Alzheimer o Parkinson, e hipotensión ortostática neurogénica (HON) sintomática.

1937

Epicutan®

el primer fármaco original de Lundbeck para la curación de heridas.

1940

Lucosil®

para el tratamiento de las infecciones de orina.

1952

Ketogan®

para el tratamiento del dolor agudo.

1959

Truxal®

para el tratamiento de la esquizofrenia.

1989

Seropram®

para el tratamiento de la depresión.

1996

Serdolect®

para el tratamiento de la esquizofrenia.

2002

Cipralex®

para el tratamiento de la depresión/ansiedad.

2003

Azilect®

para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson.

Ebixa®

para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.

2008

Xenazine®

para el tratamiento de la corea asociada a la enfermedad de Huntington.

2009

Sabril®

para el tratamiento de la epilepsia.

2011

Saphris®/Sycrest®

para el tratamiento de los episodios maníacos asociados al trastorno bipolar.

2012

Onfi®

para el tratamiento del síndrome de Lennox-Gastaut (epilepsia).

2013

Abilify Maintena®

para el tratamiento de la esquizofrenia.

Selincro®

para el tratamiento de la dependencia del alcohol.

2014

Brintellix®

para el tratamiento de la depresión.

Northera®

para el tratamiento de la hipotensión ortostática neurogénica (HON) sintomática.

Esta a punto de abandonar www.lundbeck.com.mx